Programa elemental de la oficina de urbanismo unitario
Attila Kotanyi, Raoul Vaneigem
1961
Publicado
en el # 6 de Internationale Situationniste. Traducción extraída
de Internacional situacionista, vol. I: La realización del
arte, Madrid, Literatura Gris, 1999.
1. NULIDAD DEL URBANISMO Y NULIDAD DEL ESPECTÁCULO
El urbanismo no existe: no es más que una "ideología"
en el sentido de Marx. La arquitectura existe realmente, como la coca-cola:
es una producción investida de ideología que satisface
falsamente una falsa necesidad, pero es real. Mientras que el urbanismo
es, como la ostentación publicitaria que rodea la coca-cola,
pura ideología espectacular. El capitalismo moderno, que organiza
la reducción de toda vida social a espectáculo, es incapaz
de ofrecer otro espectáculo que el de nuestra alienación.
Su sueño urbanístico es su maestro de obras.
2. LA PLANIFICACIÓN URBANA COMO CONDICIONAMIENTO Y
FALSA PARTICIPACIÓN
El desarrollo del medio urbano es la educación capitalista
del espacio. Representa la elección de una cierta materialización
de lo posible, excluyendo las demás. Como la estética,
cuyo movimiento de descomposición viene a continuar, puede
considerarse como una rama bastante descuidada de la criminología.
Sin embargo, lo que caracteriza al "urbanismo" con respecto
a su plano simplemente arquitectónico es que exige el consentimiento
de la población, la integración individual en la puesta
en marcha de esta producción burocrática de condicionamiento.
Todo esto se impone mediante el chantaje de la utilidad. Se oculta
que toda la importancia de esta utilidad está al servicio de
la reedificación. El capitalismo moderno hace que renunciemos
a toda crítica con el simple argumento de que "hace falta
un techo", lo mismo que hace la televisión con el pretexto
de que la información y la diversión son necesarias,
llevándonos a descuidar la evidencia de que esa información,
esa diversión, este hábitat no se han hecho para las
personas, sino a pesar de ellas, contra ellas.
Toda planificación urbana se comprende únicamente
como campo de publicidad-propaganda de una sociedad, es decir: como
organización de la participación en algo en lo que es
imposible participar.
3. LA CIRCULACIÓN, ESTADIO SUPREMO
DE LA PLANIFICACIÓN URBANA
La circulación es la organización del aislamiento. Por
ello constituye el problema dominante de las ciudades modernas. Es
lo contrario del encuentro, la absorción de las energías
disponibles para el encuentro o para cualquier tipo de participación.
La participación que se ha hecho imposible se compensa en el
espectáculo. El espectáculo se manifiesta en el hábitat
y en el desplazamiento (standard de alojamiento y vehículos
personales). Porque de hecho no se habita en un barrio de una ciudad,
sino en el poder. Se habita en alguna parte de la jerarquía.
En la cima de esta jerarquía, los rangos pueden medirse por
el grado de circulación. El poder se materializa en la obligación
de estar presente cotidianamente en lugares cada vez más numerosos
(comidas de negocios) y cada vez más alejados unos de otros.
Se puede caracterizar al alto dirigente como un hombre que llega a
encontrarse en tres capitales diferentes en un solo día.
4. EL DISTANCIAMIENTO ANTE EL ESPECTÁCULO URBANO
La totalidad del espectáculo que tiende a integrar a la población
se manifiesta tanto en la ordenación de las ciudades como en
la red permanente de información. Es un marco sólido
para proteger las condiciones de vida existentes. Nuestro primer trabajo
consiste en dar a las personas la posibilidad de que dejen de identificarse
con el entorno y los modelos de conducta, lo que resulta inseparable
de la posibilidad de reconocerse libremente en algunas primeras zonas
delimitadas para la actividad humana. La gente estará obligada
todavía durante mucho tiempo a aceptar el período reificado
de las ciudades. Pero la actitud con que lo aceptarán puede
cambiar inmediatamente. Hay que fomentar la desconfianza hacia los
jardines de infancia ventilados y coloreados que constituyen, tanto
en el Este como en el Oeste, las nuevas ciudades dormitorio. Sólo
el despertar planteará la cuestión de una construcción
consciente del medio urbano.
5. UNA LIBERTAD INDIVISIBLE
El principal logro de la actual planificación de las ciudades
es hacer olvidar la posibilidad de lo que llamamos urbanismo unitario,
es decir, de la crítica viviente, alimentada por las tensiones
de la vida cotidiana, de esta manipulación de las ciudades
y de sus habitantes. Crítica viviente quiere decir establecimiento
de las bases para una vida experimental: reunión de creadores
de su propia vida en terrenos equipados para sus fines. Estas bases
no podrían estar reservadas al "ocio" separado de
la sociedad. Ninguna zona espacio-temporal es completamente separable.
De hecho, siempre se da una presión de la sociedad global sobre
los actuales "cupos" vacacionales. La presión se
ejercerá en sentido inverso en las bases situacionistas, que
funcionarán como cabezas de puente para una invasión
de toda la vida cotidiana. El urbanismo unitario es lo contrario de
la actividad especializada, y reconocer un campo urbanístico
separado es reconocer ya toda la mentira urbanística y la mentira
de toda la vida.
Lo que el urbanismo promete es la felicidad. El urbanismo será
juzgado por tanto en función de esta promesa. La coordinación
de los medios artísticos y científicos de denuncia debe
llevar a una denuncia completa del condicionamiento existente.
6. EL DESEMBARCO
Todo el espacio está ocupado por el enemigo, que ha domesticado
para su propio uso hasta sus reglas elementales (incluso la geometría).
El auténtico urbanismo aparecerá cuando se cree en algunas
zonas el vacío de esta ocupación. Lo que nosotros llamamos
construcción comienza allí. Puede comprenderse con la
ayuda del concepto de "agujero positivo" forjado por la
física moderna. Materializar la libertad, es en primer lugar
sustraer a un planeta domesticado algunas parcelas de su superficie.
7. LA LUZ DE LA DESVIACIÓN
El ejercicio elemental de la teoría del urbanismo unitario
será la transcripción de toda la mentira teórica
del urbanismo, desviada con fines de desalienación: tenemos
que defendernos constantemente de la epopeya de los bardos del condicionamiento,
invertir sus ritmos
8. CONDICIONES DE DIÁLOGO
Lo práctico es lo funcional. Únicamente la resolución
de nuestro problema fundamental es práctica: la realización
de nosotros mismos (nuestro desligamiento del sistema de aislamiento).
Lo útil y lo utilitario es esto. Nada más. El resto
no representa más que derivaciones mínimas de lo práctico,
su mistificación.
9. MATERIA PRIMA Y TRANSFORMACIÓN
La destrucción situacionista del condicionamiento actual es
al mismo tiempo la construcción de situaciones. Es la liberación
de las energías inagotables contenidas en la vida cotidiana
petrificada. La actual planificación de las ciudades, que se
presenta como una geología de la mentira, dejará lugar
con el urbanismo unitario a una técnica de defensa de las condiciones
siempre amenazadas de la libertad cuando los individuos, que no existen
aún como tales, construyan libremente su propia historia.
10. FIN DE LA PREHISTORIA DEL CONDICIONAMIENTO
No sostenemos que haya que volver a ninguna fase anterior al condicionamiento,
sino ir más allá. Hemos inventado la arquitectura y
el urbanismo que no pueden realizarse sin la revolución de
la vida cotidiana, es decir sin la apropiación del condicionamiento
por todos los hombres, su enriquecimiento indefinido, su realización.
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